21 de octubre: lo pensás, lo meditas, juntas coraje y lo decís.
Como si fuera tan sencillo. Y toda para que, para nada.
Quizás para muchos resulte sencillo decir lo que siente, pero a mi
me cuesta y mucho. A lo mejor sea el miedo que me da que no sea reciproco o el
rechazo.
Al parecer al sexo opuesto le cuesta bastante expresar lo que
siente y no se dan cuenta que una necesita que le digan lo una significa para
el otro. Se que soy densa, insistente y cargosa, pero necesito las cosas
claras. Si no te gusto me lo decís y listo, no me voy a largar a llorar…. Mmmm
mentira, voy a llorar como una marrana descocida, pero en un par de días lo
puedo superar.
Lo que no puedo superar es la incertidumbre, es el no saber. Puede
que sea de controladora y esa necesidad de tener todo en su lugar. Pero considero
que no soy la única que la pasa mal por este silencio masculino, hello!!! amiguitos
del sexo opuesto, las mujeres necesitamos que nos digan las cosas, no den por
sentado que comprendemos todo. Saben la cantidad de veces que vi llorar a
amigas porque el pibe les planteaba una relación de novios pero para él no eran
mas que un garche. Después se desaparecían como si nada y cuando ellas querían
ver que pasaba respondían: “nada, simplemente no tengo que darte explicaciones
porque no somos nada”. Yo nunca me animé a llamar a nadie que me haya dejado de
garpe, simplemente asumía que no quería nada conmigo y los dejaba seguir su
rumbo. Si verdaderamente alguien quiere estar con vos, te busca. Una vez lo podes
invitar, dos también, pero ya que
siempre vos te contactes y te pongas a disposición del cronograma del
otro no da. Muchas veces renuncié a todo por estar con otro, pero ya no, a
menos que el otro renuncie a todo por estar conmigo.
Probablemente haber visto tantas veces esto pasar me hizo nunca
sentirme novia de nadie a menos que me planteen. Eso de que dan por sentado el
vinculo por haber pasado determinado tiempo juntos para mi no va. Soy una
persona estructurada, que necesita una propuesta y una fecha de inicio. Sin eso
me sigo considerando una persona sola.
En un mundo de mentiras
ResponderEliminardecir la verdad es vital.
Y, si. Estamos condicionados en la farsa: en vez de amarnos, nos dañamos.