miércoles, 12 de septiembre de 2012

día 295


12 de septiembre: hoy se lo puede declarar como un gran día gran. Renuncié a mi fucking puto trabajo, dejé atrás a la chupa pija. Wiii juuu ella nunca va a salir de ese escritorio y el titulo de succionadora oficial tampoco se lo va a olvidar. Fue tan grandioso verla ofendida, sin hablarme, si supiera que me depara un futuro mas feliz mientras ella sigue siendo la segunda. Aunque debo reconocer que es triste dejar a gente que se quiere mucho.
Este es el final de una etapa y espero que la nueva que comienza me traiga un comprador del pescado. Hoy estoy tan rosita pastel que me siento toda una conchuda oficial, solo me falta andar por la calle a los saltitos, aunque creo que lo hice.
Como dijo mi abuela, ya tenes trabajo, casa y ahora solo te falta el novio. La pucha que está complicado encontrar eso. Pero nunca bajo los brazos. Hasta mis perros me están ayudando con el vecino. Hoy deje la ventana abierta y ellos salieron, theo y cala (la perra de mi hermana que está bajo mi custodia), cuando me doy cuenta estaban del lado del vecino. Nadie le avisó a ellos que la línea que nos divide es imaginaria, porque sacó la reposera. Será que sacó la reposera para que de a poco nos vayamos acercando. La cuestión es que los fui a buscar porque no respondían a mis gritos, con tanta suerte, que para variar, mi vecino no estaba.
Mierda, carajo, es de no creer la mala suerte que tengo con el futuro esposo. A lo mejor de un día para el otro nos cruzamos en el ascensor y me pide matrimonio de una, si Karina Jelinek se consiguió un esposo millonario de un día para el otro, quizás a mi me pase lo mismo, a pesar de no tener el mismo culo.
El pescado se va a vender antes de los 27 he dicho!

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