martes, 30 de octubre de 2012

día 248


29 de octubre: regresión. Estoy viendo graduados, supongo que muchos lo ven. El personaje de Jimena me identifica. Recuerdo mi primaria y secundaria, cuando era la gorda de la escuela y obviamente el foco de las cargadas y burlas.
Hasta una vez salí elegida la más fea y desagradable del año. Se que suena extraño y poco real, pero “por casualidad” encontré una hoja en la que todos habían otorgado puntajes a distintas característica por cada chica del curso.
En esa votación solo me había obtenido puntos en gorda, antipática y fea. Aquellos adjetivos que hacían referencia a la belleza o simpatía yo tenia cero. Creo que ni en pelo lindo tenia un punto, mucho menos en sonrisa. Me sentí tan horrible en ese momento que aun no lo puedo superar.
Hoy en día no puedo mirarlos sin sentirme la gorda fea y cada vez que salgo a la calle y siento lo mismo, que nadie me va a querer por ser fea y gorda.
No me entra en la cabeza como alguien va a querer estar con una persona obesa como yo, que no merezco que nadie se fije en mi, muchos menos que me quieran.
Ya visité psicólogos y psiquiatras pero aun así no lo puedo dejar de creer y a veces es como que busco gente que me reafirme eso. Por ejemplo una vez salí con alguien que me decía que si engordaba un kilo me dejaba. Hello! No es obvio que me sienta una bola de grasa flotante con tanta gente que lo reafirma. El otro día hasta un tachero bajó la ventanilla y me gritó gorda. Como para no querer tirarse debajo de un tren, aunque no me gustaría romper el tren cuando impacte conmigo.
Si no quiero al pescado menos lo van a querer lo demás.

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