27 de octubre: pueden creer que ahora mi mamá es la que está conspirando
en contra de mi relación con el vecino. Ella misma puso esta vez un sillón para
que actúe de divisor con el balcón corrido que compartimos con mi futuro
esposo.
No se dará cuenta que este es el primer paso de nuestra
convivencia, el marcar los límites sin ponerlos, el aprender el uno del otro,
el no necesitar de límites visibles. El que cada uno respete su lugar sin que
haya que poner un elemento físico.
Si no es Susi es lila, siempre alguien tiene que interponerse en
nuestra relación. No se si es que el se intimido con la presencia de mi
familia, pero desde hace casi dos semanas no lo veo, yo que ya me había
acostumbrado a saludarlo y a que golpeemos nuestras puertas por boludeces.
Hasta había logrado que me golpee la puerta cuando veía un expensa detrás de mi
puerta.
Creo que estamos pasando una etapa de involución. Todo el avance
que habíamos logrado en este ultimo tiempo se detuvo. Yo que ya estaba
planificando una cervecita con maní en el balcón. Mierda! Seguro que se asustó
y se dijo “esta me va a traer la familia a casa y nunca vamos a tener
intimidad” y la verdad es que tiene razón. Ya demasiado estar viviendo con la
madre de él acá arriba. Hello! Somos una reciente pareja, necesitamos tiempo
para nosotros, pasar tiempo a sola. Conocernos de a poco.
Mis padres no se dan cuenta que si yo no vendo el pescado me van a
tener que mantener y aguantar de por vida. Necesito un esposo para compartir
mis cosas y no tener que seguir llamando a mi madre llorando por todo lo que me
pasa. Quiero una pareja que me contenga y quiera, quiero el amor de un amor de
un hombre!
No hay comentarios:
Publicar un comentario