sábado, 6 de octubre de 2012

día 271


6 de octubre: anoche, antes de que comience a llover, yo me estaba por acostar, iba a cerrar el ventanal cuando me di cuenta de la hermosa tormenta q se estaba desatando. Soy una amante de la lluvia, truenos, relámpagos y viento, así que decide sentarme en el balcón a disfrutar del bello espectáculo natural.
Estábamos con Theo sentados muy cómodamente cuando escuchamos voces del balcón vecino, que en realidad no es vecino porque no hay división alguna.
En ese momento mis antenas receptoras de señales de futuro esposo se activan, empiezo darme cuenta que me veo como una zaparrastrosa y como si fuera poco como una patética que no tiene nadie con quien compartir sus viernes. Me la boluda, algo que me sale muy bien, cuando veo cuerpos en movimiento, escucho alguien que me saluda, levanto la vista y veo que es el amigo y bigoton de mi vecino. Muy simpático él como en anteriores ocasiones. Junto a él estaba mi vecino apoyado en la baranda del balcón, y pueden creer que ni un hola miserable me dijo, sus amigos me saludan y el como si nada. Me odia y no se porque.
Pero escuché muy bien cuando el les contaba que yo tenia un caniche negro y otro blanco (Cala la perra de mi hermana y hermana de Theo). Al menos de algo se ha percatado, no se si es porque los ladridos de los perros le rompen mucho las bolas o si porque en realidad se fija en mi.
No entiendo porque mierda no me dirige la palabra y ignora. Así no querido, no nos casamos y ya me ignoras, así no hay matrimonio que aguante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario