4 de octubre: hay días en las que una se encuentra remando con dos
alfileres en un mar de caucho. Le da duro, pero no avanza. Le pone garra, se
entusiasma, larga todo eso que tiene retenido, hasta una se anima a esbozar un
rasgo de felicidad y amor hacia el otro, con lo que eso cuesta, esperando un mínimo
gesto del otro.
Pero parece ser así en mi caso, cuando soy muy inexpresiva porque
no me interesa y cuando intento obligarme a ser demostrativa y darle a conocer
el otro lo que siento, me sale para el orto y termino quedando como una densa,
cargosa.
Me persigue el fantasma de absorbente, ahora pienso que cada vez
que tenga una demostración afectiva hacia el otro, este va a pensar que soy un
pesada que quiere coartar su libertad. Pero a veces solo lo hago para que se
sienta apreciado, lo mismo que me gustaría sentir a mi.
Una puede ser tan feliz tan solo con un toque de Facebook o un
hola como estas en whatsapp. Una es tan sencilla y se alegra con tan poco. A
veces no es la necesidad de tener al otro pegado como chicle al pelo, con el
solo hecho de saber que hay alguien más pensando en vos basta.
NOTICIA DE ULTIMO MOMENTO!!!! Hace instantes baje a abrirle a Flopa,
quien vino a cenar. No alcanzamos a terminar de subirnos al ascensor que tan
solo un piso más abajo se sube un muchacho. Como íbamos con Cala y Theo hizo la
pregunta pelotuda sobre los perros. Instantes después sorprendió con su
pregunta: “¿Hace poco que estas acá? ¿cuatro meses?. Hello! Como sabe alguien
con tanta exactitud el tiempo que hace que estoy yo viviendo en este edificio.
Justo hoy cumplo mis cuatro meses en mi nuevo hogar. Es raro, será que alguien
está tan pendiente de mi como yo de mi vecino. Seremos varios psicópatas en el
edificio, ¿y si en realidad esta es una institución psiquiatriaza y mi madre me
internó acá? OMG seremos todos buscadores de amores cómodos, aquellos que no
nos queremos mover mucho para encontrar el amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario