miércoles, 25 de julio de 2012

día 344


25 de julio: hoy tuve Yoldi. Yoldi es mi psiquiatra, la verdad es que lo necesitaba bastante. Llegué y exploté, entre el bla que blum del trabajo, un jefe maltratador y un ambiente laboral del orto, un amplio trauma con la cuestión del peso, derivé en mi clásico problema de que estoy sola.
¿Por qué estoy sola?, ¿por qué nadie me quiere como novia?, ¿por qué me usan y me tiran como un pañuelito descartable?. Y miles de porqués más se cruzan por mi cabeza.
Mi abuela materna diría “ya te va a llegar nena, yo estoy orando por eso”. Pero mientras espero que el mensaje llegue a Dios y el tenga tiempo para ocuparse de mi soledad, el pescado se va poniendo viejo y nadie lo va a querer comprar.
Según Yoldi, si uno no está bien por dentro, no va a estar bien para los demás. Pero… ¿cuántas pastillas más voy a tener que tomar?.
Mientras tanto, tomo las yoldipastis esperando la mejora interior para encontrar un comprador.

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