9 de julio: veo por primera vez a mi vecino. Salía yo de mi
hogar, dispuesta a pasear a Theo (mi caniche micro toy negro). Era la tardecita
de feriado, mi look el peor de todos, cara de resaca, ropa de pijamas y
maquillaje corrido de la noche anterior.
Abro la puerta y veo que la de su hogar está entre abierta,
llamo el ascensor, el se asoma, le pregunto: ¿subis?, responde: anda vos
primero. El iba a bajar con su perra también, según me contaron es una boxer.
Primera impresión: alto, flaco y coloradito. Buen lookeo… se
podría decir que mi futuro esposo no está nada mal.
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