26 de diciembre: pensé que no iba a volver a escribir el blog, la
verdad es que sucesos varios me habian quitado las ganas. Pero 22 días después
vuelvo, tan solo porque sucedió algo de lo más trascendental.
Hace menos de una hora me disponia sacar a pasear Theo, cuando OH!
Sorpresa mi vecino sale de de su hogar. El iba a hacer lo mismo que yo, sacar a
pasear a Lisa. Llega el ascensor y subo, el me pregunta si puede subir tambien,
porque tenia miedo que su perro lo haga algo a Thei.
Increíblemente él fue el que comenzó la charla, me preguntó que
taal pasé las “navidades”, no entiendo porque usó el plural, la verdad que yo
solo pase una sola navidad, afortunadamente, con el tremendo calor que hacia no
daba para pasar varias.
Obviamente yo queria continuar la charla, asi que le pregunto si
habia recibido regalos, a lo que me respondió que solo unos pocos. Veníamos
felizmente charlando, al menos para mi, cuando sube un señor mayor con su
caniche blanco, para colmo era macho, mi perro empezó a grunirle y no pudimos
continuar.
Al llegar los tres a planta baja, bah.. los seis, cada uno tomó un
camino distinto. Yo queria que el vaya para el mismo lado que yo, pero no, se
fue hacia el lado opuesto #carajomierda.
A pesar de haber salido para el otro lado, en cada cruce de
esquina miraba haber si lo veia, no lo pude encontrar. Quería aprovechar su
simpatía, pero no me fue posible.
Quizás este sea un nuevo comienzo para nosotros y nuestro futuro juntos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario