10 de agosto: un día de lo más tumultuoso. Empecé el día en lo
Padula(mi nutricionista), la cual me dijo que estaría necesitando más un psicólogo
que una nutricionista. Después a claro a ver si podía solucionar el temita con
mi cel que no recibía llamadas y no recibía ni enviaba mensajes. Adivinen que,
claro tenia el sistema caído y no podían solucionar problema alguno. De ahí a
la tortuosa oficina. Por suerte el sol y el calorcito mejoraban todo.
Ele y Carlos siguen de visita. Hoy dormimos acanelonados (término
acuñado por mi hermana para referirse a varias personas durmiendo juntas en un
espacio reducido, similar a los canelones en una fuente). Si mi vecino
estuviera podría ir de piyama party a su casa. Pero el no está y tampoco me
habla como para invitarme a nada.
Ele está déle preguntarme por mi futuro esposo y su madre y yo no
tengo nada que decirle. Es más, me contó que ella estuve con Susi hoy al mediodía.
Mamá se lamentaba de no haber podido hable con ella. Susi iba hablando por teléfono
y se complico la extracción de información.
Mierda, carajo, puta! ¿Dónde está el vecino?, se recompensará cualquier
tipo de información que puedan brindar.
Desde ya, muchas gracias.
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