27 de septiembre: se que soy densa y redundante, pero por momentos
me encuentro en plena crisis. Se que me preocupo por boludeces y que me encanta
llenar mi cabecita mágica de pelotudeces.
Pero me encuentro en un momento conflictivo. Floflo me dice que me
tire a la pileta, que tome riesgos y me anime. Hello pony bello! Tengo miedo de
ahogarme. Como si fuera tan sencillo expresar lo que uno siente sin temor al
rechazo, no tengo ganas de llorar porque alguien me diga “bueno, muchas gracias
por todo. Pero acá concluye todo.
Decir lo que siento, abrirme, me parece imposible. Prefiero como
dice el dicho “soldado que huye, sirve para otra guerra”, correr fuerte y
alejarme antes de sentirme rechazada.
No intentarlo por no fracasar, la misma consejera me ha dicho que
así me voy a perder de muchas cosas, pero ella no entiende que al menos me voy
a ahorrar llorar como una marrana.
Es horrible cuando sentís que te cambia el humor por una acción
del susodicho en cuestión, la muchas veces lo hacen sin saber cuanto te pueden
afectar. Es tan difícil explicar que una es un ser sensible, pelotudo y llorón.
No se puede culpar al otro por experiencias anteriores, pero
tampoco se puede dejar de comparar. Es algo inconciente, pero juro que
paraliza, hace que creas que todo siempre va a ser igual aunque la persona no
sea igual. Hoy estoy muy con los refranes, pero como quien dice “si te quemas
con leche, ves una vaca y llorás”. Pero como hacer para que todo lo anterior no
afecte. Si tuviera la respuesta probablemente me seria mas fácil decir lo que
siento, pero ante el miedo al rechazo me lo guardo para mi.
Siempre creo que me van dejar. Ouch!
No hay comentarios:
Publicar un comentario