16 de septiembre: Hay Dios mío! Hay Jesús! Me muero muerta mal
ante los sucesos del día. Esto ha sido un gran paso para mi y un pequeño paso
para la mayoría del mundo que no aprecia lo mínimo.
Anita campanita vino a visitarme y aprovechando el caluroso día
decidimos sentarnos en el balcón a charlar. Resulta que en un momento Cala se
exalta, entonces Ana me mira y me dice: “el vecino!”, yo no le di bola y seguí
hablando. Ella no dejaba de relojera el balcón contiguo. Yo entro a buscar agua
y escucho que ella saluda a alguien, y cuando vuelvo a mi lugar me pregunta si
mi futuro esposo tiene bigotes, le dije que no aunque como hace mas de dos
meses que no lo veo no puedo asegurar su look actual.
Así que cambié la ubicación de mi silla para tener una mejor
visión del balcón vecino. En eso veo salir un súper chongazo, ella me pregunta
si es ese y le tengo que decir que lamentablemente no, igualmente el nos saludó.
Unos instantes después aparece el susodicho de bigotes que efectivamente no era
mi vecino. Más amigos se iban sumando y mi vecino no aparecía. Hasta que de refilón
veo esos rulos colorados. Aunque no lo crean el fue el único que no saludó,
WTF!, todos tus amigos saludaron y vos no, que tupé.
Como si lo anterior fuera poco, yo me prendo un cigarrillo y viene
bigotito y me pide uno, se lo di y nos reímos de nuestro balcón corrido.
Recuerden que nuestros departamentos se unen mediante el balcón.
El amigo chongazo de vez en cuando se pegaba una miradita hacia
donde estábamos nosotras. Pero pueden creer que el ni siquiera se asomó. Mierda
que me la está haciendo difícil.
Ahora escucho que destapan cervezas, necesitaría una amiga como Angie
que se acerque a los amigos del balcón, yo soy muy tímida para acercarme. La
boludes con patas cortas soy!
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