28 de agosto: cuando viajo en bondi, una costumbre bastante nueva
para mi, dado que hasta hace casi 3 meses era solo una pasajera ocasional para
ahora volverme en frecuente.
Cuando no va lleno y atestado de gente, con olores inclasificable
y algún que otro pibito escuchando cumbia en stereo, se me da por divagar un
toque y pensar que es lo que voy a escribir cada noche.
Hoy por la mañana por suerte encontré un asiento libre y recordé
como en una vida pasada tenia que lidiar con salir con tres chongos a la misma
vez. Hoy en día no consigo ni medio y antes tenia la ardua tarea de coordinar
días, citas, lugares y millones de excusa para que el ganado no se acumule.
Vaya saber dios lo que pensarían de mi los porteros de la galería
El Paseo. Por esas épocas acostumbraba a llevar siempre el teléfono en
vibrador, nunca leer un mensaje y si me preguntaban porque no lo hacia respondía
“es que mi vieja es muy pesada”. Casi casi tenia un comportamiento de lo mas masculino.
Creo que haber tenido una vida tan diversa me ha hecho desconfiar
de cuanto hombre estoy. Pero obviamente en ese momento me definí por uno y como
era de esperar, elegí a al peor de todos. Al que una semana mas tarde me iba a
dejar llorando como una marrana.
Siempre tengo el ojo conectado con el orto al momento de elegir
hombres, siempre mirando al lugar equivocado, eligiendo al mas pelotudo que me
haga llorar un mar de lagrimas saladas.
A que viene todo esto, a que hoy en día no clavo una puta cita y
cuando por milagro se me da una algo pasa que la caga o que no pasa de ahí y
nunca más me vuelvo a ver con el pibe en cuestión.
Debería haber vendido el pescado a los 20 años cuando tenia tres
postores y no ahora que el pescado está baqueteado y ni los albañiles me tiran un piropo.
WTF! quiero que los tiempos de gloria vuelvan, pero dudo que este cuerpito
lo resista. No logro coordinar con uno, imaginen con tres o más a la vez. Mejor
me enfoco en buscar un comprador atento, cariñoso y que los viernes por las
noche me invite a ver una peli y me deje acurrucarme sobre él.
Bue.. al menos mi seguridad actual del edificio debe pensar que
soy una torta ebria, saliendo todos los fines de semana con amigas y de vez en
cuando con una que viene a dormir.
jajja. me encantó el post. Que verdad !!! Y Yo con casi casi 28 y el pescado sin vender.
ResponderEliminar