lunes, 12 de noviembre de 2012

día 236


10 de noviembre: tener a mamá en casa es tener una espía las 24 hs. Ella está pendiente a cada movimiento del futuro esposo. Ella me informa cuando el entra o sale.
Imagínense que hasta me contó que el salía cerca del mediodía con un paquetito en mano, pero como con ver lo que hace no le basta, también hace suposiciones y elabora hipótesis. Así que al verlo salir con paquete en mano me dijo: “ seguramente va a almorzar con la abuela”. Hello! Como se te ocurrió eso, sabes si la abuela está viva o vive acá, si el la visita o no, a lo mejor ni se habla con la abuela. Esto de imaginar cosas es de familia.
Ella sabe cuando el entra o sale, cuando sube o baja y hasta que hace dentro de su departamento. Bah… en realidad no lo sabe, lo supone con tanta fuerza que lo termina creyendo y al contarlo con tanta seguridad una piensa que es verdad.
Sábado a la noche y el se encuentra en su casa, lila sale a fumar un cigarrillo cada 5 minutos, entra y me dice: “ este chico es raro, como puede ser que un sábado a la noche esté solo”, vuelve a espiar y me comenta: “no es normal, un chico de su edad debería estar con alguna chica, es gay”. Hello! Madre mía, puede ser que tenga ganas de estar solo o a lo mejor hay alguna chica adentro y vos no te diste cuenta que entró.
Vuelve al balcón y mira hacia la izquierda, está luz prendida del living, dice: “ está mirando televisión”. Tiene una imaginación tan fructuosa que hasta supone que es lo que está haciendo el futuro y me aconseja que le vaya golpear la puerta para hacerle compañía.
Está mujer me quiere enganchar a todo costa, mi madre es mi mejor vendedora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario