domingo, 4 de noviembre de 2012

día 243


3 de noviembre: sábado a la noche, yo estoy sola, el está solo. Veo su luz prendida y un silencio absoluto, así que supongo que sus amigo no están.
Es una pena que estando tan cerca estemos tan solos. Salí un par de veces al balcón para ver si el se asomaba y aunque sea un hola podía cruzar con el. Pero no tengo esa suerte, por mas que una y otra vez salga y me apoye en baranda el no aparece.
Puedo ver claramente la luz de su living encendida, podría ser mas amable y aunque sea salir a decirme hola, no se da cuenta que soy una mujer sola necesitada de un abrazo. Sabrá el que hace 5 días que estoy sin psicotrópico y necesito un poco de afecto para superar esta falta. Que la angustia avanza rápido  y faltan muchas horas para que sea lunes y tenga turno con yoldi y me pueda recetar mis pastillitas mágicas.
Será conciente el que no se las consecuencias de dejar de tomar abruptamente los psicotrópicos y que puedo reaccionar de cualquier forma y una persona que me contenga no me vendría nada mal.
Buenos vecinos eran los de antes, los que se preocupaban por como estaba uno, ya sea de chismosos o de buenas personas.
Acá nadie te pregunta como estás, quiero alguien que me haga compañía, no estoy pidiendo un multimillonario que me salve la vida. Al parecer es mas difícil encontrar un poco de contención que cruzarse con un ovni por boulevard Oroño tocando bocina un domingo por la tarde.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario