24 de agosto: una pasa sola la mayorías de las noches en soledad.
Aunque parezca increíble justo la noche que pego cita, viene mi padre a dormir.
Una semana planificando el encuentro, para que, para tener que suspenderlo a
último momento.
Eran las cinco de la tarde, mas o menos, yo en el Bondi volviendo
del trabajo, cuando me suena el celular. Atiendo y veo que era Carlos, me
resultó un toque raro que me llamara. Me dice: “ ¿te paso a buscar por el
trabajo?” #wtf. ¿Qué hace mi padre acá? Me dice que viene a dormir hoy con un
amigo a casa, porque resulta que llovió y no tenia que trabajar.
En ese mismo instante tuve que cancelar todo. Obviamente propuse
al susodicho de salir, pero se negó. Algo que pasa cuando se trata de solo un
garche o alquiler momentáneo para llamarlo de una forma mas sutil.
Así que tuve que reprogramar mi noche y ahora me voy a cenar con
una amiga y el novio. Como diría una prima mía, “quedo re paleta”. Copadísimo
cambiar noche de chongo por una comida con la parejita feliz. Bue.. tan malo no
es. Siempre es peor acostarse temprano un viernes por la noche.
Cosas que pasan cuando una está predestinada a la soledad.
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