19 de agosto: siempre hay un momento en el vinculo con el otro que
entro en crisis. Mi cabecita mágica empieza a tener ideas perturbadoras. A pesar
que me dicen que tengo que ser positiva y no pensar que me van a dejar, se me
hace imposible.
Creo que el miedo a ser dejada es algo que traigo desde chica, pero
ese tema se lo dejo a Yoldi y sus pastillitas, que mejoran el ánimo pero no
borran los malos pensamientos.
Esperar una llamada, un texto, una señal de vida, cualquier cosa
que me de la sensación de que sigue estando, de que no se olvidó de mi.
Esperé ayer, esperé todo el día de hoy y no me la aguante y tuve
que ceder y escribir yo. El simple hecho de que me conteste me relaja, pero no
me deja tranquila del todo.
Como diría Miranda reversionando una canción del Paz Martínez, hay
un lágrima sobre el teléfono, se que mirar la pantalla continuamente enloquece,
pero la vez inevitable. ¿A quien mierda se le ocurrió inventar el celular?
Todos sabemos que en una noche de fiesta es un elemento de suma peligrosidad,
los deditos con un poco de alcohol suelen mandar mensajes peligrosos y
cargosos.
Dios contenga mis manitas!
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