23 de agosto: a veces creo que el amor es de lo más choto. Me
esfuerzo en encontrar el amor de mi vida para después sufrir.
Si supieran mis historias amorosas no creerían que fueran ciertas.
Siempre de lo más bizarra. Poniendo el ojo en el hombre equivocado.
Como yo solo entiendo las cosas cuando me dan un ejemplo, voy a
pasar a ejemplificar un simple caso. Supongamos que a mi me gusta X, que yo intento
que me de bola a troche y moche. Que cuando yo más enganchada estoy con el pibe
me entero que está enamorado de mi mejor amiga. Supongamos que ese
enamoramiento es correspondido por tu amiga y que se ponen de novio. Una piensa…
son cosas que pasan.
Pero que pasa si eso se vuelve a repetir pero con un leve cambio. Una
sale con un chico que se lo recomienda esta amiga, nuevamente se enamora. El
pibe la deja, y al tiempo te enteras que está saliendo con tu mejor amiga.
No piensen que fueron varias mejores amigas, siempre la misma. Al
parecer un tiranosaurio rex me meo y como lo animales huelen el orín de otro
animal, vino y me meo una manada de elefantes. Así es mi suerte amorosa.
Como leí hace poco en un tweet el amor se trata de una equivocación,
o vos estas enamorado de la persona equivocada, o la persona equivocada se
enamora de vos.
Aunque sea tan choto el amor nos pasamos la vida buscándolo. En
cada ejemplar masculino intento encontrarlo para luego darme la cabeza contra
un muro de hormigón armado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario