domingo, 30 de septiembre de 2012

día 277


30 de septiembre: ayer cerca de la medianoche me dispuse a abandonar mi recinto, tras haber pasado un sábado en la máxima soledad. Decidí ir a visitar a mi amigo vj/dj Ralph al bar en el que trabaja.
Estaba yo en el ascensor, con la puerta a punto de cerrarse cuando escucho llaves del departamento de enfrente, intento desesperadamente volver a abrir las puertas, pero no funcionó. Era mi momento que mi futuro esposo me vea un poco más digna, con un poco de maquillaje y tacos, no como una linyera que es como suele cruzarme. Cuando llegué a planta baja me hice la boluda y me demoré un rato para ver si el bajaba, pero no.
Bue… a lo mejor al saber que yo estaba bajando se demoró un poco para no verme. No puede ser que mi futuro esposo me tenga miedo, así el matrimonio no va a funcionar. Estará leyendo el blog y cree que soy una psicópata que intenta secuestrarlo. La verdad es que muy lejos no está, no querré secuestrarlo pero si casarlo, que para muchos hombres es casi lo mismo, privarlos de su libertad y no dejar su muñequito suelto para prestarlo a cuanta mujer necesitada de acción sexual se le ponga en su camino.
Tras tomar una cerveza con Ralph, regreso a mi hogar, y para mi sorpresa, la luz de la casa del vecino continuaba encendida. ¿Qué hacia la luz prendida a las 3 am? ¿Con quien estaba?, me demore un poco en abrir la puerta, esperando escuchar alguna voz o sonido, pero no tuve suerte. Puede que haya salido y olvidó apagar la luz o que se la dejó encendida a su perra, la cual ladró cuando llegué. Y si estaba con alguien, si me esta siendo infiel aun antes de que estemos juntos. Ouch! Aun peor, si duerme con la luz prendida porque le teme a la oscuridad, me muero, si hay algo que no soporto es dormir con la luz encendida. Tendremos que dormir en cuartos separados.
Mientras tanto me mantengo atenta al departamento vecino, para tener bajo control toda la situación. Estoy dispuesta a hacer desaparecer a cualquier tilinga que se quiera quedar con mi futuro esposo.

sábado, 29 de septiembre de 2012

día 278


29 de septiembre: desde hace varias semanas está mi vecino en su hogar. Pero no logro cruzarlo. Solo llego a escuchar su puerta y al instante el ascensor, no me da tiempo de salir y cruzármelo de “casualidad”, a lo mejor el también está pendiente de mis movimientos, solo que con la intención inversa, espere que yo llegue y el sale.
Anoche lo escuché llegar a su casa tarde, venia con mas gente, pero no logré distinguir si había alguna voz en femenina en el grupete. Está teniendo una agitada vida social, tiene bastantes visitas.
Yo soy lo opuesto, hoy no me socialice en todo el día y solo hablé conversaciones telefónicas con 2 persona, entre ellas mis madre, la cual antes de preguntarme por como estoy, me dice “¿qué sabes de tu vecino?” Hello Lila!!! Si tengo novedades de él la voy a escribir en el blog y obviamente tras cruzármelo te voy a llamar como una boluda real (de realeza porque de carne y huesos ya soy) para contarte de que con suerte levantó la cabeza y murmuro un tímido “hola” y luego se escapó a toda velocidad. Me tiene miedo ese cristianito.
La otra persona con la que hablé por celular fue Floflo y una conversación face to face con el kiosquero. Un ente viviente. Mi única salida fue a sacar el perro. Es increíble como me puedo aislar.
A lo mejor tendría que sacar un poco mas el pescado, porque dudo que sin mostrar la mercadería alguien vaya a querer cobrar. Pero no creo estar en momento de exhibición, mejor quedarme en casa, abrazar a theo y dormir.
Ouch! soy el patetismo personalizado. Hay que empezar a poner en forma el pescado porque si no se me pasa la fecha limite y el pescado no se vende más.

viernes, 28 de septiembre de 2012

día 279


28 de septiembre: es increíble como puedo vivir de recuerdos y comparaciones. Me pesa tanto el pasado. Y a la vez soy tan egoísta que no puedo dejar de hablar de mi.
Hoy me puse a leer mail de chicos con lo que salí hace algún tiempo. Lo mas gracioso o sorprendente es que con ninguno pasó a mayores, para decirlo de una forma que hasta la abuela lo pueda leer sin asustarse, con chicos que no llegué a lo segundo y no hago referencia a hacer caca.
Casi todos esos mails hablan de amores inconclusos, breves o a distancia. Soy muy de enamorarme de chicos con los cuales se que nunca va a pasar nada, ya sea porque ellos no quieren o porque viven a mas de 500km de distancia, es decir a una distancia a la cual no es necesaria votar.
Imagínense que hasta salí con alguien que vivía o vive en Florencia, vaya a saber uno donde queda ese lugar, olvídense, no estoy hablando de Italia ni de la cuna del renacimiento. En esta bizarra lista también se incluye a un tal “gato”, el cual solo me dio nostalgia porque nombraba a mi prima en el mail, porque la verdad no recuerdo su cara.
Entre tanto mails encontré un clave, fue el primero que leí y el cual me llevó a seguir con la lectura de los demás, tenia en su cuerpo la palabra “mambos”, OMG, ese vocablo me persigue. Mambos por acá, mambos por allá, ¿será una señal de que me tengo que volver bailarina de mambo?.
La cuestión es que una vez más esa mágica palabra se hace presente en mi vida y hoy me vengo a enterar que este muchachito cuando hablaba de mambos hacia referencia a otra, es tan gratificante que alguien te lo reconozca, no importa si pasaron 6 años, lo importante es que te lo diga.
Lo que me cuesta comprender aun hoy en día, es porque todos me decían que era una chica increíble pero que no querían nada conmigo. La verdad es que no los entiendo así como no voy a entender sus famosos mambos.

jueves, 27 de septiembre de 2012

día 280


27 de septiembre: se que soy densa y redundante, pero por momentos me encuentro en plena crisis. Se que me preocupo por boludeces y que me encanta llenar mi cabecita mágica de pelotudeces.
Pero me encuentro en un momento conflictivo. Floflo me dice que me tire a la pileta, que tome riesgos y me anime. Hello pony bello! Tengo miedo de ahogarme. Como si fuera tan sencillo expresar lo que uno siente sin temor al rechazo, no tengo ganas de llorar porque alguien me diga “bueno, muchas gracias por todo. Pero acá concluye todo.
Decir lo que siento, abrirme, me parece imposible. Prefiero como dice el dicho “soldado que huye, sirve para otra guerra”, correr fuerte y alejarme antes de sentirme rechazada.
No intentarlo por no fracasar, la misma consejera me ha dicho que así me voy a perder de muchas cosas, pero ella no entiende que al menos me voy a ahorrar llorar como una marrana.
Es horrible cuando sentís que te cambia el humor por una acción del susodicho en cuestión, la muchas veces lo hacen sin saber cuanto te pueden afectar. Es tan difícil explicar que una es un ser sensible, pelotudo y llorón.
No se puede culpar al otro por experiencias anteriores, pero tampoco se puede dejar de comparar. Es algo inconciente, pero juro que paraliza, hace que creas que todo siempre va a ser igual aunque la persona no sea igual. Hoy estoy muy con los refranes, pero como quien dice “si te quemas con leche, ves una vaca y llorás”. Pero como hacer para que todo lo anterior no afecte. Si tuviera la respuesta probablemente me seria mas fácil decir lo que siento, pero ante el miedo al rechazo me lo guardo para mi.
Siempre creo que me van dejar. Ouch!