23 de septiembre: Agarrate Catalina, María y José! Cuando me pongo
densa, me pongo densa. Mas densa que barro de pantano pantanoso. El mas mínimo
gesto de confianza que un chico tiene hacia mi, deriva en un ataque compulsivo
de cargoseo. Acoso por redes sociales, telefonía móvil o con lo que se pueda.
Por momentos me digo: “para Ines no seas tan molesta, pensa que el otro tiene
cosas mas importantes que hacer que responderte a vos”, eso no funciona una
mierda, porque como una entupida universal espero que el otro de señales de
vida. Después de ver que no va a aparecer me pongo en acción y aunque no reciba
respuesta sigo insistiendo.
Hello!!! Nene entende que deberías estar feliz que alguien como yo
se fije en vos, tendrías sentirte honrado con mi cargoseo. Ouch! Eso es chiste,
creo nadie debería padecer de mi intensidad e inseguridad.
A veces creo que hago esto para poner a prueba el otro, para ver
hasta donde aguanta. O quizás es alguna forma inconciente de alejarlo porque me
da miedo que me guste. Es tan terrible el miedo al abandono que tengo que creo
hacer todo para que me dejen.
Ups! una reflexión demasiado profunda para domingo vispera de
feriado. Hoy voy a anudar mis dedos, morder mis yemas y no darle señales al otro.
Hoy espero que actúe el.
No hay comentarios:
Publicar un comentario