23 de octubre: hoy estuve recordando un frase que siempre me dice
lila “por más que llores las cosas no se van a solucionar”. Y la verdad es que
estos últimos días estuve bastante insoportable y con muchas ganas de llorar,
gritar, putear.
Gracias a las yoldipastis pude contenerme y resistir todo con una
sonrisa. El tener que convivir nuevamente con familia repleta y en una
situación poco feliz me puso tensa. Sentirme privada de la libertad con que
hago uso y desuso de mi casa fue difícil. Respirar profundo y aguantar.
Aunque también ver como mamá y papá siguen juntos a pesar de todo
y todos me hacen sentir aun más la imperiosa necesidad de tener un hombre a mi
lado. No porque crea que una sola no se pueda aguantar las cosas, si no porque
tener una pareja es tener en quien apoyarse.
Si bien siempre están los amigos, ¿qué hacemos cuando los amigos
tienen pareja?. Ese sentir las intensas ganas de encontrar alguien que nos haga
compañía, sentir su afecto y su abrazo necesario.
Puede que a veces el ideal de Susanita no haya estado tan mal si
creemos en el otro como complemento y no como sustento. No el hombre proveedor,
si en el hombre media naranja.
Quizás me pongo demasiado melancólica y reflexiva, pero así estoy
hoy. Ver que tu alrededor esta ennoviado y vos sola, sentada tras la puerta, atenta
a cualquier sonido que pueda hacer el vecino. Desear que un día me hable y me
invite a compartir una cerveza. Menos mal que soñar es gratis, porque ni el FMI
me podría salvar si cobraran $0,25 por cada delirio que tengo.
Me parece que el trabajar desde casa me hace pensar más de lo necesario,
hasta en un momento me vi tentada de golpearle la puerta y pedirle su
contraseña de Wi Fi. Era un forma bastante sutil de hacer contacto con él y no
parecer desesperada. ¿A quien no se le corta Internet?. A lo mejor un día de
estos aplica esa técnica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario