viernes, 12 de octubre de 2012

día 265


12 de octubre: hoy volvió el vecino, al parecer se fue unos días, creo yo que al campo. Tengo tan agudizado el oído que hasta me pareció escuchar cuando tiró el bolso en el piso para abrir la puerta.
Como siempre sucede, al oír ruido en el pasillo los perros ladraron, yo los intente callar pero hicieron caso omiso. De repente se oye un shhh, jajaj mi futuro esposo estaba intentando calmar a los pequeños. Me encanta que a el le rompa tanto las bolas como a mi que ellos ladren si cesar.
Tengo la sensación que es bastante futbolero, porque llegó minutos antes de que empiece el partido. Eso me hace creer que no es gay, porque no conozco a ningún gay que le guste el futbol, y eso que te tengo conocido topu en la vida.
Hace instantes cuando regresé de ir a tomar algo con amigas, desciendo del ascensor y automáticamente giro mi cabeza hacia su puerta, es algo totalmente inconciente, ya lo tengo incorporado. Me doy cuenta que hay luz en su hogar, pero ni una mosca volar se escucha. Hay dos posibilidades, o estaba leyendo o duerme con la luz encendida, cosa que me pone los pelos de punta, creo ya haberlo dicho, me rompe soberanamente las pelotas que la gente no apague las luces para dormir. Cuando nos casemos seria conveniente mantener los departamentos separados, porque entre que yo soy muy mañosa y el bastante extraño, compartir espacio no va a ser de lo mejor, supongo que nos encontraremos en el pasillo o en nuestro balcón corrido, pero vamos a mantener la intimidad. Cada uno en su casa, con su perro. Casi casi casi como ahora, solo que con un anillo en el dedo.

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