viernes, 5 de octubre de 2012

día 273


4 de octubre: hay días en las que una se encuentra remando con dos alfileres en un mar de caucho. Le da duro, pero no avanza. Le pone garra, se entusiasma, larga todo eso que tiene retenido, hasta una se anima a esbozar un rasgo de felicidad y amor hacia el otro, con lo que eso cuesta, esperando un mínimo gesto del otro.
Pero parece ser así en mi caso, cuando soy muy inexpresiva porque no me interesa y cuando intento obligarme a ser demostrativa y darle a conocer el otro lo que siento, me sale para el orto y termino quedando como una densa, cargosa.
Me persigue el fantasma de absorbente, ahora pienso que cada vez que tenga una demostración afectiva hacia el otro, este va a pensar que soy un pesada que quiere coartar su libertad. Pero a veces solo lo hago para que se sienta apreciado, lo mismo que me gustaría sentir a mi.
Una puede ser tan feliz tan solo con un toque de Facebook o un hola como estas en whatsapp. Una es tan sencilla y se alegra con tan poco. A veces no es la necesidad de tener al otro pegado como chicle al pelo, con el solo hecho de saber que hay alguien más pensando en vos basta.
NOTICIA DE ULTIMO MOMENTO!!!! Hace instantes baje a abrirle a Flopa, quien vino a cenar. No alcanzamos a terminar de subirnos al ascensor que tan solo un piso más abajo se sube un muchacho. Como íbamos con Cala y Theo hizo la pregunta pelotuda sobre los perros. Instantes después sorprendió con su pregunta: “¿Hace poco que estas acá? ¿cuatro meses?. Hello! Como sabe alguien con tanta exactitud el tiempo que hace que estoy yo viviendo en este edificio. Justo hoy cumplo mis cuatro meses en mi nuevo hogar. Es raro, será que alguien está tan pendiente de mi como yo de mi vecino. Seremos varios psicópatas en el edificio, ¿y si en realidad esta es una institución psiquiatriaza y mi madre me internó acá? OMG seremos todos buscadores de amores cómodos, aquellos que no nos queremos mover mucho para encontrar el amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario